No puedo respirar. Un ensayo sobre la igualdad


El 25 de mayo de 2020, George Floyd fue arrestado en Minneapolis ante la sospecha de haber pagado con un billete falso. Era afroamericano y fue sometido por un policía blanco, que le puso una rodilla en el cuello durante casi diez minutos. Antes de morir, George Floyd repitió más de veinte veces que no podía respirar. La frase se convirtió en un grito de protesta del movimiento Black Lives Matter contra el racismo en Estados Unidos. “No puedo respirar” también podría ser el grito desesperado de los migrantes centroamericanos que arriesgan y pierden la vida al pasar por México y cuyos derechos humanos son puestos en entredicho. O el grito ahogado de las miles de mujeres que mueren cada año en el mundo a manos de sus parejas u otros familiares. Estas tragedias tienen un oscuro origen común: la creencia, por parte de algunos, de que no todas las personas valen lo mismo, que no somos iguales.

Tenemos un serio problema con la idea de igualdad, señala L. M. Oliveira. Podemos repetir sin cesar que nacemos libres e iguales en dignidad y derechos y que eso es evidente. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a preguntarnos qué es realmente la igualdad moral, cómo se justifica y qué consecuencias debería tener. ¿Queremos igualdad o queremos equidad? ¿Qué relación tiene la igualdad con la justicia? ¿Cómo conciliamos la tensión entre individualidad e igualdad? Oliveira responde a estas preguntas mediante una lúcida exploración de ideas y acontecimientos recientes, pasando por los posibles orígenes históricos y biológicos de la moral, para recordarnos que la humanidad no es una cuestión de grados y que la verdadera democracia sólo es posible entre individuos que se reconocen igualmente dueños de sí mismos.

No puedo respirar. Un ensayo sobre la igualdad.
L. M. Oliveira