Las muertes de Genji


Tres expertos en literatura y gráfica japonesa llegan a Ámsterdam para participar en una reunión, convocada por una extraña mujer que lleva los dientes teñidos de negro, a la antigua usanza japonesa. La vida de cada uno ha estado regida de una u otra manera por la Novela de Genji, obra maestra escrita por Murasaki Shikibu hace mil años. A la mitad de este relato, su protagonista, Genji, el príncipe resplandeciente, muere sin que el lector sepa cómo o por qué, lo que constituye uno de los grandes misterios de la literatura. Entonces, en un monasterio localizado en las montañas aledañas a la ciudad de Kioto, aparece una nueva versión muy antigua que incluye los 54 capítulos de la novela más un documento peculiar con tres versiones distintas de la muerte de Genji. ¿Será alguna de ellas la versión original de Murasaki Shikibu? ¿Cómo saberlo?

En Las muertes de Genji, Vicente Herrasti adentra al lector en el mundo fascinante de la Shikibu. La aventura conduce a Países Bajos, Italia, Noruega, París y, por supuesto, a Japón, dejando claro el tremendo influjo que una obra de arte universal puede ejercer en la vida de los hombres.

La crítica ha dicho:

«Taxidermia invita así a viajar, a enloquecer, a morir.»
Federico Reyes Heroles, Reforma

«Herrasti nos lleva a un suicidio en Escocia cuya narración es uno de los grandes momentos de la narrativa mexicana de fin de siglo.»
Christopher Domínguez Michael, Letras Libres,

«Ángel María Garibay rescató para México la maravilla del teatro griego. La inventiva de Vicente Herrasti
es heredera del maestro y, en esta novela, nos acerca al universo espiritual de los griegos.»
Miguel León-Portilla

«Se trata de un novelista que trabaja el estilo hasta hacerlo brillar […] Nada más alejado de lo convencional, de la moda y de las tendenciasactuales que La muerte del filósofo, una novela que, por su singularidad, está destinada a perdurar en la memoria de los lectores.»
Eduardo Antonio Parra, Letras Libres

«[…] una de las novelas importantes publicadas en México durante el siglo en curso.»
Christopher Domínguez Michael, Letras Libres